Hola pandas,
Ayer Ella comió algo crujiente para desayunar. ¿Queréis saber qué era? Después del estrés que hemos llevado durante toda la semana con Krucio, Ella y yo tuvimos la gran idea de ir a ver al Chef Bruno para que nos preparara un desayuno delicioso. Y eso antes de que pensáramos en Krucio, en la máquina de los enigmas o en el objeto petrificado. Incluso nos dejamos las gafas especiales en casa, jeje.
Yo me pedí unos huevos fritos. ¡Los huevos fritos que prepara Bruno son los mejores! Corté un trocito, me lo metí en la boca y lo saboreé. Pero había algo distinto, era más crujiente de lo normal. ¡Se podía masticar! ¿Raro, verdad? Así que empecé a sospechar que…¡eran de piedra! Para comprobarlo, lo escupí de inmediato y me fijé, pero…pero…¡no conseguí ver nada de nada!
¡Podías haberte roto los dientes! ¡Pero afortunadamente te diste cuenta a tiempo! Cuando fuimos al castillo y Krucio nos dijo: “Cuidado al comer, no vaya a ser que os metáis algún trozo de piedra en la boca“, la cara de Ella no tuvo precio.
Ojito al parche
Max y Ella



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